"Creo profundamente en el poder de la educación, en el valor del pensamiento crítico y en la responsabilidad que tenemos como profesionales de generar un impacto en el mundo.""𝘜𝘯 𝘨𝘦𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘧𝘢́𝘤𝘪𝘭𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘴𝘦 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘦 𝘱𝘦𝘳𝘥𝘦𝘳 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘥𝘪́𝘢 𝘢 𝘥𝘪́𝘢, 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘥𝘦𝘴𝘨𝘢𝘴𝘵𝘦, 𝘦𝘯 𝘴𝘰𝘭𝘶𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘳, 𝘴𝘰𝘭𝘶𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘳, 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘳𝘦𝘶𝘯𝘪𝘰𝘯𝘪𝘵𝘪𝘴 𝘢𝘨𝘶𝘥𝘢. 𝘎𝘦𝘳𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘪𝘤𝘢 𝘵𝘰𝘮𝘢𝘳 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘴𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴."
El PPADE más allá del aula: Tatiana Quiroz Ortega y la formación de líderes con propósito en la Maestría en Gerencia
Cuando Tatiana Quiroz Ortega recibió la invitación para incorporarse al Programa de Posgrado en Administración y Dirección de Empresas (PPADE) de la Universidad de Costa Rica, ya contaba con una sólida trayectoria como profesora universitaria, una formación interdisciplinaria que combinaba el derecho, la filosofía y la docencia, y una empresa de consultoría empresarial que mantenía vivo su vínculo con el sector productivo. Siete años después, sigue en el programa, pero ahora no solo como docente del curso de Ética, sino como una de las voces que ha contribuido a la revisión curricular del énfasis en Gerencia. Su historia revela cómo la formación gerencial trasciende las herramientas técnicas para convertirse en un ejercicio de liderazgo con propósito, donde la ética y la visión estratégica se erigen como columnas fundamentales.
Hay profesores que enseñan contenidos. Hay otros que, además, invitan a sus estudiantes a mirar el mundo desde una perspectiva distinta. Tatiana Quiroz Ortega pertenece a este segundo grupo. Su llegada al PPADE no fue producto de la casualidad, sino de una confluencia entre su perfil profesional y la necesidad del programa de integrar a docentes que pudieran tender un puente entre el mundo académico y la realidad empresarial.
La invitación llegó en el momento adecuado. Quiroz Ortega, abogada de formación, amante de la filosofía, con un posgrado en docencia universitaria y otro posgrado interdisciplinario de la Universidad de Costa Rica, además de trece años de experiencia al frente de una empresa de consultoría en competencias blandas, liderazgo y ética, representaba el perfil que el PPADE buscaba. "El posgrado necesitaba alguna persona que tuviera la parte de atestados, pero también ese vínculo con la empresa, que a veces hay profesores que son muy académicos. Un poco lo que necesitamos en un posgrado es el mundo, la empresa, la parte organizacional y empresarial, pero con fundamento pedagógico."
Quiroz Ortega asumió el curso de Ética, una materia que, desde su perspectiva, constituye una de las columnas fundamentales del énfasis en Gerencia. Pero no la única. "Este énfasis en Gerencia del PPADE tiene, yo diría que unos ejes que son las columnas. Uno: entender que hay personas, por tanto la ética y el liderazgo es una base, una columna." La segunda columna, explica, es la perspectiva gerencial entendida como la capacidad de ver el bosque y no solo el árbol.
"Un gerente tiene que estar tomando decisiones estratégicas, no quemándose en el día a día, apagando incendios. Ese enfoque tiene que ser una mente abierta, mirando para arriba, levantando la vista, y eso implica innovación, implica emprendimiento."
Para Quiroz Ortega, el emprendimiento no se limita a la creación de nuevos negocios. Se extiende a la capacidad de renovar equipos, revitalizar entornos laborales desgastados y recuperar el propósito que guía a una organización. "El emprendimiento no es solamente un nuevo negocio, sino: este grupo que está agotado, este equipo que lo tengo desgastado o con burnout, ¿Cómo lo renuevo? ¿Cómo lo revitalizo?"
La visión que debe tener un gerente, insiste, es integral. "Veo desde estoy aquí con ellos, no soy más que ellos, estoy aquí, pero miro hacia arriba y hacia dónde quiero llevarlos. No perder la brújula de hacia dónde vamos, quiénes somos y por qué hacemos lo que hacemos."
Y advierte sobre un riesgo frecuente en la gestión organizacional: "Un gerente fácilmente se puede perder en el día a día, en el desgaste, en solucionar, solucionar, en la reunionitis aguda. Gerencia implica tomar decisiones."
La actualización como compromiso permanente
El curso de Ética que Quiroz Ortega imparte en el PPADE no es el mismo que comenzó a dictar hace siete años. La realidad ha cambiado, y con ella, los dilemas éticos que enfrentan los profesionales. "Se ha ido variando, se ha ido remodelando, se ha ido ajustando, se ha ido cambiando según las necesidades de la realidad: sistemas, inteligencia artificial, tantos cambios, el teletrabajo que tiene implicaciones éticas interesantes desde el punto de vista empresarial."
Esa capacidad de adaptación, asegura, es posible gracias a un ecosistema que fomenta la actualización constante. "No solamente hay que actualizarnos, sino revitalizar los insumos, las herramientas virtuales y la universidad también permite eso, cursos para profesores. Eso me parece que también me exige mucho. No me puedo quedar ahí como 'ya este es mi curso y lo manejo divinamente'. No, tengo que inyectarle energía, cambios y estar respondiendo a la actualidad."
Un ejemplo reciente ilustra cómo lleva esa filosofía al aula. "La semana pasada el debate con el que empezamos la clase fue: ¿Qué haría usted si fuera este jugador de fútbol del equipo de Estados Unidos que le anularon una tarjeta roja y gracias a una llamada del presidente se la quitan? ¿Qué haría? ¿Es una conducta ética? ¿Qué consecuencias ve? Fue muy interesante. Inmediatamente unos pusieron de fondo el águila, otros la camiseta de Argentina. Pero es estar en la realidad, trayendo la ética porque siempre va a estar vigente."
Un PPADE que se transforma y mira al mundo
Quiroz Ortega ha sido testigo de la transformación que el PPADE ha experimentado en los últimos años, un proceso que atribuye al liderazgo de Roy Campos y al trabajo colaborativo del equipo docente. "Una nueva visión que está teniendo el PPADE, pues de la mano de Roy, la verdad, transformando, trayendo profesores nuevos, haciendo alianzas."
Uno de los cambios más significativos, destaca, es el acceso a recursos académicos de primer nivel. "Saber que tenemos a disposición toda la casuística de Harvard, pues no es una pequeña cosa. Cómo nos vamos a actualizar, cómo podemos tener materiales consistentes para responder a nuestros estudiantes y que ellos estén en la línea y al nivel de cualquier otro gerente a nivel mundial. Eso me motiva mucho, me ilusiona."
Su participación en la revisión curricular del énfasis en Gerencia le ha permitido observar de cerca el esfuerzo que implica mantener un programa actualizado y competitivo. "Hemos trabajado en un equipo interdisciplinario lindísimo, muy fuerte. Esa revisión curricular, revisión de comparación de programas de MBA y posgrados a nivel mundial, porque no nos hemos quedado con este y este y este, sino con muchos posgrados."
La evaluación como herramienta de mejora
Entre los aspectos que más valora del PPADE, Quiroz Ortega destaca la solidez de su sistema de evaluación docente. "Me gusta mucho que en el PPADE hay evaluación docente. Eso resalto cantidad. La evaluación es sólida, consistente, permanente y nos permite ver cómo podemos mejorar en qué área. Eso me encanta, porque es una evaluación que da insumos: 'puedo mejorar aquí'."
Esa disposición a recibir retroalimentación y a transformarse a partir de ella es, para ella, parte de lo que distingue al programa. Es un mecanismo que impulsa la mejora continua y que refleja el compromiso del PPADE con la excelencia académica.
El PPADE como espacio de realización personal y profesional
Al preguntarle qué significa el PPADE para ella, Quiroz Ortega responde con una palabra que sintetiza su experiencia: trascender. "Capacidad de trascender, no en el sentido de que me exige estar actualizada, aprender, esforzarme, pero también puedo darme y en ese darme me realizo personal y profesionalmente."
